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Esperando YMIR 2014/15 parte 1

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Hace unos años y con motivo de la primera edición de YMIR charlamos con algunos de los referentes de la historieta argentina de los últimos años en busca de consejos y palabras de ánimo para los participantes. Hoy, mientras esperamos a que llegue diciembre para el cierre de la recepción de obras, recuperamos esas entrevistas que seguramente serán de mucha ayuda para aquellos que están trabajando con todo en su arte para este concurso. En esta primera parte entrevistamos a Enrique Alcatena, Lucas Varela y Diego Agrimbau. Esperamos que les sirva y nos vemos en 15 días con la segunda parte donde podrán leer entrevistas a Eduardo Risso, Salvador Sanz y Juan Saénz Valiente.

ENRIQUE ALCATENA

JV: ¿Cómo entró en la historieta en tu vida?
E.A: Siendo yo muy chico, con las Superman y Batman que me deslumbraban desde los kioscos de revistas. Esas tapas… No las olvidé jamás.

JV: ¿Cómo fueron tus primeros pasos en la historieta?
E.A.: Llenando cuadernos escolares (aquellos con renglones y márgenes) de cuadritos de aventuras, con personajes un tanto inverosímiles. Como dato curioso, baste mencionar a dos de esos superhéroes: Glue-Man (El Hombre Pegamento) y Tile Man (el Hombre Teja) (¡¿?!)

JV: ¿Qué tipo de historieta querías hacer cuando empezaste?
E.A.: Superhéroes, robots, dinosaurios y romanos.

JV: ¿Cuál fue tu experiencia con concursos y/o certámenes de historietas?
E.A.: En mis años de formación, no había concursos- o al menos yo nunca me enteré. Ya como profesional, me tocó ser parte de jurados que evaluaban el trabajo de nuevos valores. Recuerdo que en un concurso que organizó Skorpio a fines de los ochenta, estuvieron entre los ganadores un tal Jorge Lucas con su personaje Cazador, y el inefable Niño Rodríguez.

JV: ¿Podrías comentarnos un poco cómo es el proceso de trabajo en una historieta?
E.A: Afinar la mano, para que no desentone a la hora de interpretar lo que suena en la cabeza. Es construir, paciente, apasionadamente, universos enteros en dos dimensiones. Y no se necesita más que unas pocas herramientas, y una hoja de papel.

JV: ¿Qué les aconsejarías a los jóvenes que quieren hacer historieta hoy?
E.A.: No hay secretos: sólo horas de tablero. Paciencia, otra vez, y disciplina, sin las cuales la imaginación no puede desbordarse.

LUCAS VARELA

J.V.: ¿Cómo entró en la historieta en tu vida?
L.V.: Tiempo atrás, cuando era niño, en mi casa comenzaron a aparecer tomos de Asterix y Lucky Lucke. Fue lo primero que me impactó. De todas formas, creo que el interés que creció en mi sin ayuda de terceros. Algo del lenguaje me despertó oscuras fascinaciones que continúan hasta el día de hoy.

J.V.: ¿Cómo fueron tus primeros pasos en la historieta?
L.V.: Con torpeza, incertidumbre y a la deriva. Curiosamente, hoy en el fondo me sigo sintiendo un poco así. Como no se requiere mucha infraestructura, comenzar una historieta es muy sencillo de realizar. Solo se requiere lápiz y papel. Pero llegar a una idea satisfactoria es otro camino, el cual sigo buscando sin mucha esperanza.

J.V.: ¿Qué tipo de historieta querías hacer cuando empezaste?
L.V.: Supongo que algo como lo que los niños de mi época veían y se fascinaban, como el teatro social, los conflictos entre el pensamiento empírico y el teórico, el existencialismo ruso del siglo XIX, el romanticismo alemán de Friederich, el teatro de la crueldad de Artaud, Kung Fu, esas cosas que los niños miraban.

J.V.: ¿Cuál fue tu experiencia con concursos y/o certámenes de historietas?
L.V.: He participado en uno hace años para la revista Skorpio, donde salí ganador, pero la historieta me parece tan bochornosa que es mejor que se pierda en el olvido. Si alguien quiere sepultar mis ambiciones artísticas lo puede hacer exponiendo públicamente ese ejemplar de Skorpio donde aparece la susodicha historieta.

J.V.: ¿Podrías comentarnos un poco cómo es el proceso de trabajo en una historieta?
L.V.: Hago todo mal. Dejo los guiones por la mitad y que se resuelvan solos, boceto poco y nada, cambio de estilo de una página a la otra, soy lento y me disperso con cualquier cosa que aparezca en Facebook. No soy modelo ni ejemplo de método de trabajo.

J.V.: ¿Qué les aconsejarías a los jóvenes que quieren hacer historieta hoy?
L.V.: Si logras superar las frustraciones, las dispersiones, la demanda de sociabilidad, las seducciones viciosas de la noche, las ambiciones desmedidas de trascendencia y las ansiedades provocadas por el aislamiento, lograrás ser un excelente autor de cómics. Por mi parte, creo que no cumplo con ninguno de los requisitos que he expuesto.

DIEGO AGRIMBAU

J.V.: ¿Cómo entró en la historieta en tu vida?
D.A.: Hace mucho tiempo, con historietas como Mafalda, Asterix, Lucky Luke y las que salían en revistas infantiles de los 80’s como Humi y Cosmix. Luego con la Fierro clásica y los álbumes europeos que llegaban de España.

J.V.: ¿Cómo fueron tus primeros pasos en la historieta?
D.A.: Fue hace mucho tiempo, a principios de los 90’s. Comenzamos en el colegio secundario, haciendo fanzines con historietas. Luego edité una revista que se llamaba Arkanov. Muchos años más tarde, en la nueva década, comencé a trabajar profesionalmente para España y Francia.

J.V.: ¿Qué tipo de historieta querías hacer cuando empezaste?
D.A.: ¡Ya no me acuerdo! Pero quería hacer las que hice: mucha ciencia ficción, realismo. Lo mismo que hago ahora. Pero creo que siempre se tarda bastante tiempo en saber qué es lo que uno quiere y puede hacer, que no siempre es lo mismo.

J.V.: ¿Cuál fue tu experiencia con concursos y/o certámenes de historietas?
D.A.: Los concursos me parecen muy importantes, para darse a conocer. Aún sin tener en cuenta el premio, sirven para incentivar la creación y hacer más historietas, que siempre es bueno. Pero por suerte junto a mis colaboradores ganamos algunos concursos importantes como el del Premio Planeta, o el Creacomic, ambos de España. También les insisto a mis alumnos de guión en que participen de todos los concursos que puedan y afortunadamente ya van varios en los que ganan algún premio.

J.V.: ¿Podrías comentarnos un poco cómo es el proceso de trabajo en una historieta?
D.A.: Yo puedo contar lo que respecta a la parte del guionista. En mi caso toda historia parte de una idea inicial, luego la idea debe desarrollarse hasta conformar una historia. Y recién entonces, cuando ya sé qué es lo que voy a contar, comienzo con el guión. Ese es mi sistema de trabajo más habitual.

J.V.: ¿Qué les aconsejarías a los jóvenes que quieren hacer historieta hoy?
D.A.: Que traten de hacerla por el simple placer de ver una historieta terminada, sin pensar en editores, premios o dinero. Si no se ama lo que uno hace, es muy difícil sostener una carrera en la que se tarda mucho tiempo para llegar a un nivel profesional. Los libros, los editores o los premios ya llegarán a su debido tiempo. Todo eso tiene que ser la consecuencia del trabajo, no su causa.